El expresidente de Bolivia, Evo Morales, ha advertido que su captura podría desencadenar unlevantamiento indígena y militar contra el gobierno del presidente Luis Arce. En declaraciones recientes, Morales afirmó que las Fuerzas Armadas se amotinarían si las autoridades lo arrestan, y aseguró que tiene pruebas de apoyo militar y policial. Desde hace 17 días, el exmandatario permanece en Chapare, su bastión político en Cochabamba, mientras sus seguidores bloquean carreteras en el centro del país, exigiendo que se retiren los cargos en su contra. Ante esto, Morales enfrenta acusaciones de trata de personas y estupro, lo cual lo ha colocado en una posición vulnerable frente al gobierno de Arce, quien fue su exministro de Economía. En entrevista con la agencia EFE, el exmandatario declaró:Tengo audios de militares y policías que me dicen 'nos estamos amotinando'. Además, describió la situación como un levantamiento espontáneo de sus seguidores indígenas y campesinos, quienes protestan también por la situación económica en Bolivia. El expresidente relató que el domingo pasado fue víctima de un supuesto intento de asesinato. Según Morales, su vehículo fue atacado con fusiles de alto calibre por hombres armados, en lo que considera un complot para incriminarlo. Estas acusaciones fueron negadas por el ministro de Gobierno, Eduardo del Castillo, quien señaló que Morales escapó de un control antidrogas y disparó a agentes de policía. Finalmente, la pugna entre Morales y Arce ha aumentado la tensión en Bolivia, obligando a la Policía a replegarse en algunas zonas y generando disturbios en Chapare. Morales insiste en que no abandonará el país y exige que se lleven a cabo elecciones primarias abiertas en su partido, el Movimiento al Socialismo (MAS), para definir un candidato presidencial en 2025. Además, demandó la renuncia del ministro del Castillo, a quien responsabiliza de sus problemas legales y de un supuesto plan para asesinarlo.
El expresidente de Bolivia, Evo Morales, quien lideró el país entre 2006 y 2019, solicitó este lunes al actual mandatario, Luis Arce, que destituya y procese a los ministros de Defensa, Edmundo Novillo, y de Gobierno, Eduardo Del Castillo, acusándolos de intentar “matarlo” en un atentado el domingo por la mañana. “Si Luis Arce no dio las órdenes de matarnos, debe destituir y procesar de inmediato a sus ministros”, declaró Morales a través de la red social X. En su denuncia, el líder del Movimiento al Socialismo (MAS) afirmó que el vehículo en el que se desplazaba fue atacado con 14 disparos, resultando su chofer herido en la cabeza. Morales ya había mencionado en una entrevista reciente la posibilidad de que el Gobierno tuviera planes para impedir su candidatura en las elecciones de 2025, mencionando incluso intentos de atentar contra su vida. Este incidente ocurre en medio de protestas y bloqueos de carreteras por parte de los seguidores de Morales en el centro del país, que llevan 15 días en medida de presión contra una posible orden de captura sobre el ex mandatario por una investigación de trata de personas y estupro. A raíz del bloqueo, ciudades como La Paz, Cochabamba y Santa Cruz enfrentan escasez de combustible y productos de uso diario, mientras que sectores sociales han solicitado una intervención civil para desbloquear las vías. Por su parte, Luis Arce, distanciado de Morales desde 2021 por disputas en el control del MAS y del Ejecutivo, calificó el hecho de grave y ordenó una “inmediata y minuciosa investigación” para esclarecer los hechos. “El ejercicio de cualquier práctica violenta en la política debe ser condenado y esclarecido”, afirmó Arce, quien también reprochó las “especulaciones tendenciosas” sobre el ataque.
El expresidente de Bolivia, Evo Morales, ha advertido que su captura podría desencadenar unlevantamiento indígena y militar contra el gobierno del presidente Luis Arce. En declaraciones recientes, Morales afirmó que las Fuerzas Armadas se amotinarían si las autoridades lo arrestan, y aseguró que tiene pruebas de apoyo militar y policial. Desde hace 17 días, el exmandatario permanece en Chapare, su bastión político en Cochabamba, mientras sus seguidores bloquean carreteras en el centro del país, exigiendo que se retiren los cargos en su contra. Ante esto, Morales enfrenta acusaciones de trata de personas y estupro, lo cual lo ha colocado en una posición vulnerable frente al gobierno de Arce, quien fue su exministro de Economía. En entrevista con la agencia EFE, el exmandatario declaró:Tengo audios de militares y policías que me dicen 'nos estamos amotinando'. Además, describió la situación como un levantamiento espontáneo de sus seguidores indígenas y campesinos, quienes protestan también por la situación económica en Bolivia. El expresidente relató que el domingo pasado fue víctima de un supuesto intento de asesinato. Según Morales, su vehículo fue atacado con fusiles de alto calibre por hombres armados, en lo que considera un complot para incriminarlo. Estas acusaciones fueron negadas por el ministro de Gobierno, Eduardo del Castillo, quien señaló que Morales escapó de un control antidrogas y disparó a agentes de policía. Finalmente, la pugna entre Morales y Arce ha aumentado la tensión en Bolivia, obligando a la Policía a replegarse en algunas zonas y generando disturbios en Chapare. Morales insiste en que no abandonará el país y exige que se lleven a cabo elecciones primarias abiertas en su partido, el Movimiento al Socialismo (MAS), para definir un candidato presidencial en 2025. Además, demandó la renuncia del ministro del Castillo, a quien responsabiliza de sus problemas legales y de un supuesto plan para asesinarlo.
El expresidente de Bolivia, Evo Morales, quien lideró el país entre 2006 y 2019, solicitó este lunes al actual mandatario, Luis Arce, que destituya y procese a los ministros de Defensa, Edmundo Novillo, y de Gobierno, Eduardo Del Castillo, acusándolos de intentar “matarlo” en un atentado el domingo por la mañana. “Si Luis Arce no dio las órdenes de matarnos, debe destituir y procesar de inmediato a sus ministros”, declaró Morales a través de la red social X. En su denuncia, el líder del Movimiento al Socialismo (MAS) afirmó que el vehículo en el que se desplazaba fue atacado con 14 disparos, resultando su chofer herido en la cabeza. Morales ya había mencionado en una entrevista reciente la posibilidad de que el Gobierno tuviera planes para impedir su candidatura en las elecciones de 2025, mencionando incluso intentos de atentar contra su vida. Este incidente ocurre en medio de protestas y bloqueos de carreteras por parte de los seguidores de Morales en el centro del país, que llevan 15 días en medida de presión contra una posible orden de captura sobre el ex mandatario por una investigación de trata de personas y estupro. A raíz del bloqueo, ciudades como La Paz, Cochabamba y Santa Cruz enfrentan escasez de combustible y productos de uso diario, mientras que sectores sociales han solicitado una intervención civil para desbloquear las vías. Por su parte, Luis Arce, distanciado de Morales desde 2021 por disputas en el control del MAS y del Ejecutivo, calificó el hecho de grave y ordenó una “inmediata y minuciosa investigación” para esclarecer los hechos. “El ejercicio de cualquier práctica violenta en la política debe ser condenado y esclarecido”, afirmó Arce, quien también reprochó las “especulaciones tendenciosas” sobre el ataque.